¡Ya es casi 2017! ¿Cómo están yendo esas navidades? ¿Os ha traído Papá Noël libretas nuevas o artículos de papelería? En mi casa no recibimos regalos el día 24, sino el 6 de enero, como manda la tradición aquí en España. ¿Me traerán la ansiada Leuchtturm?

Aprovechando estas fechas tan propias a la reflexión del año que se acaba y nuevas metas para el siguiente, he estado dándole vueltas a mi manera de organizar mi Bullet Journal, repitiendo aquello que me funciona y desterrando aquello que no ha ido como esperaba. Seguro que a ti también te ha pasado.Y es que cometer errores es humano, pero aprender de ellos es lo que nos hace crecer.

¿Quieres ver cómo me voy a organizar en 2017? Sigue leyendo 😉

¡Alerta a navegantes! Este post contiene jerga avanzada de Bullet Journal. Si es la primera vez que escuchas hablar de esto, o estás en esta página buscando cómo empezar, quizá este post te resulte algo confuso. Pero no te preocupes, pinchando aquí te explico desde cero y con buena letra qué es un Bullet Journal.

 

Cambios en mi Bullet Journal para 2017.png

Cosas que sí funcionan
(y que voy a mantener)

 

Vistas semanales

Me gusta mucho ver toda la semana de un vistazo, porque como ya he comentado, mis rutinas de trabajo varían mucho de una semana a otra.
Puede parecer sospechosamente similar a una agenda tradicional, pero realmente, no tiene nada que ver: en temporadas tranquilas, como en verano o periodos vacacionales, pongo dos semanas por página, así tengo el espacio justo para anotar cosas personales. Las semanas más ajetreadas se merecen una vista doble para ellas solas, e incluso tengo varias vistas semanales que empiezan el martes o el miércoles, porque sabía de antemano que no había nada que anotar en los días anteriores. Y esa flexibilidad es lo que me enamora del método BuJo.

Tengo un post dedicado a las vistas semanales, por si quieres echarle un vistazo.

Colecciones de desarrollo personal

De hecho, tengo pensado dedicar una entrada a este tema más adelante. Básicamente, consiste en fijarse una meta, y realizar acciones con cierta frecuencia que nos ayuden a cumplirla. Gracias a los seguimientos que realizo en mi BuJo, y a un poco de disciplina, he conseguido librarme de ciertos vicios, ahorrar algo de dinero y tener una mente más positiva. Seguramente haya muchos libros de autoayuda que tengan este método u otros parecidos, pero lo cierto es que yo no sigo ninguno en particular, simplemente divido mi objetivo en pasos pequeños que puedo hacer cada día, y me mantengo constante. Ver los progresos de forma gráfica es muy motivador, y pienso seguir haciéndolo en 2017.

Listas de libros y películas

Cuando se me acabe la libreta que estoy usando, voy a migrar ambas listas. Me han salvado de más de una tarde aburrida. Lo que sí que voy a cambiar un poco es la forma de las mismas. Antes, cuando terminaba un libro o una película, la tachaba sin piedad. Ahora voy a poner de uno a cinco asteriscos, para indicar no sólo si lo he leído, sino qué me ha parecido. Sin más anotaciones, para mantenerlo simple y limpio a la vista.
Seguramente, dentro de algunos años, consultaré esa misma lista y comprobaré si mi “yo del presente” tiene los mismos gustos que mi “yo del pasado” y seguramente me ría.

 

 

Cosas que no me funcionan
(y cómo las he solucionado)

Los trackers mensuales y/o sobrecargados:

Cada mes lo mismo: empiezo con mucha ilusión mis seguimientos mensuales (gimnasio, días sin gasto, lavar el pelo, lectura, meditación…) y, por olvido o pereza, acabo siempre abandonando la lista a la tercera semana. Esto lo he solucionado de dos formas:

  1. Migrando las seguimientos mensuales a vistas semanales. Así los tengo siempre a mano cuando los necesito. Pierdo la visión global, pero al menos los completo al tenerlos a la vista semana por semana.
  2. Eliminando seguimientos innecesarios. ¿Es necesario llevar un registro de cuándo te cortas las uñas? ¿Y de la última vez que fuiste al cine? Al principio, con la emoción de usar un tracker, queremos registrarlo todo. TODO. Y eso no siempre se puede. ¿Qué sucede? Que te saturas y lo acabas dejando ¡Con el trabajo que cuesta hacer los casilleros! (Y encima el mío, que es de página lisa)

Demasiadas colecciones:

Incluyo en esta categoría listas superfluas, como “10 lugares que quiero visitar” o “Los tés que he tomado en el año”. Si no estoy en condiciones de viajar a ningún sitio (sea por motivos de tiempo, dinero o personales), esa lista está ocupando un espacio que podría tener otra colección. Otra cosa es que haya una colección sobre un viaje que estoy planeando. Ahí sí que es útil, porque recojo toda la información útil, lista de equipaje, horarios y presupuesto en un único sitio.

Consejo: cíñete a lo que realmente necesites y te sea de utilidad. Por ejemplo, no hace mucho, un familiar se sometió a una operación, por lo que creé una colección en el que apuntaba las mediciones de azúcar en sangre, volumen de orina y la tensión, tanto para ver su evolución como para ayudar a las enfermeras, que a veces se descoordinaban un poco.

Depender de la estética

Es un error muy común en principiantes: Deseas tan desesperadamente que tu BuJo se parezca a los que ves en instagram o pinterest, que al final pierdes montones de tiempo diseñando vistas mensuales preciosas, miles de pegatinas, washitape o dibujos, y finalmente tu Bullet Journal se convierte en un agujero negro de tiempo, en lugar de la herramienta práctica que debe ser.
Para mí, este es el error más grave, de hecho, conozco a mucha gente que regresa a las agendas tradicionales por ese motivo. Si tienes que tachar algo, táchalo. Si escribes con una letra horrible, es TU letra, no te avergüences de ella. Si las líneas te salen torcidas, no pasa nada, nadie te va a meter en la cárcel por ello. Respira hondo y sigue adelante.

En mi caso, la solución es sencilla: dedico sólo los fines de semana a la decoración, que es cuando tengo tiempo. Ocasionalmente, también los ratos libres a mediodía, cuando he terminado mis tareas matutinas, pero aún no es hora de comer. Entonces, aprovecho los huecos libres de las vistas semanales para añadir pegatinas, dibujos, practicar caligrafía, colorear…

 

 

Esto ha sido todo por hoy… ¡Y por 2016! ¡Nos vemos en el próximo año, que aún tengo un montón de ideas que compartir con vosotros! Y es que si no escribo más a menudo, es por falta de tiempo, seguro que me entenderéis.

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4 comentarios en “Los cambios en mi Bullet Jornal para 2017

    1. A mí no me hace falta, porque mis tareas suelen ser cosas para hacer a lo largo de la semana. Comencé usando las páginas diarias, pero no me resultaban cómodas, así que sigo este método.

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  1. Me encanta tu punto de vista. Y opinó como tú, gracias a mi bujo soy un poco más disciplinada. Ya no dejo para el día siguiente cosas por pereza, aunque solo sea por el placer de tachar el cuadrado to de tareas, jejeje.
    Un saludo
    Olga

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  2. El balance de mi actual Bullet Journal será en agosto, pues mi año comienza en septiembre, pero ahora mismo sé lo que incluirá el siguiente: colecciones excepto la de viajes o las que tengan que ver con el trabajo o la investigación. todas las colecciones que tengo ahora, libros, lecturas, conciertos, exposiciones…, se van a otra parte. La de viajes se queda porque hay que organizarse y el bujo es mi sistema de organización personal.
    La vista semanal la hago cuando sé que la semana va a ser movida, si no sigo con el método original del día a día. Y en cuanto decoración, la justa para saber que ese cuaderno es mío y de nadie más.

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