El Bullet Journal es el método de organización que sigo desde enero de 2016. El sistema es muy sencillo, puedes verlo en la página oficial  (en inglés) de su creadora Rydell Caroll. Lo mejor de todo es que admite infinidad de variaciones, que permiten adaptarlo a tus necesidades. Hasta entonces, ninguna agenda ni planificador cumplía con mis expectativas. Es cierto que he sido poseedora de verdaderas maravillas a lo largo de los años, como agendas de moleskine o paperblanks. Pero tarde o temprano, ocurre que tienes una semana a rebosar de tareas pendientes, eventos o actividades, y luego un par de ellas mucho más tranquilas, hasta el punto de abandonar la agenda en un rincón durante el periodo de vacaciones, para retomarla a tu regreso, de nuevo hasta arriba de cosas por hacer. O el polémico espacio al final de todas las agendas, reservado para “notas”: Siempre me ocurría que, o las gastaba todas en pocos meses, o por el contrario nunca les daba uso por el mismo miedo a quedarme sin ellas tan pronto. El sistema Bullet Journal es la solución ideal a todos estos problemas. Primero, vamos a ver en qué consiste; y luego cómo lo he adaptado yo para que me sea útil. Sólo necesitas una libreta y un lápiz para comenzar a usar este método, así que vamos allá.

Entrada rápida

Por mucho que te guste tu agenda, si inviertes más tiempo en ella que realizando tareas, pierde su sentido primordial de ayudarnos a ser más productivos. Para ello, en el sistema Bullet Journal vamos a usar “entradas rápidas” (o en versión original, “rapid loging”)  que nos permitan tener todo el contenido bien organizado. Consta de cuatro elementos muy sencillos, que son: numeración de páginas, tema, anotaciones y símbolos.
Vamos a numerar cada página y a titularla antes de escribir cualquier otra cosa. El título puede variar entre la fecha en la que vayas a registrar algo, o bien ser el encabezado de una colección, que veremos después.
Tras eso, introduciremos los “temas“, que son nuestras tareas, notas… en fin, todo lo que normalmente apuntarías en una agenda.
Los símbolos (o bullets) son el toque que hace que el Bullet Journal sea tan versátil. Mira algunos ejemplos de ellos:

Símbolos Bullet Jounal.jpg

¿Cómo funciona?

Lo primero que vas a crear es un índice al inicio de la libreta. Ahí vas a anotar en qué página empieza cada mes, o en cuál has iniciado una colección. Al principio no le verás utilidad ninguna, pero créeme cuando te digo que es un elemento im-pres-cin-di-ble.

Ahora, toma un par de páginas para hacer una relación de los meses del año, con un espacio breve donde escribir. Aquí registraremos los eventos futuros que sabemos que tendremos en un par de meses, como cumpleaños, un examen o la reunión con ese cliente tan importante. Rydell Caroll aconseja dividir la página en seis, así en un par de ellas tienes espacio para el año entero.

Vista futura.jpg

Tras eso, iniciamos la vista del mes, en una columna con los días y los sucesos que tengan lugar. Aprovecha la hoja derecha para plantear metas, objetivos o notas relevantes:

Vista del mes.jpg

Vista Mensual 2

 

El registro diario es el corazón, espina dorsal y alma misma de este sistema. Bajo el título de la fecha correspondiente, vamos a usar los diferentes símbolos para crear las entradas. Puedes añadirle pequeños “modificadores” para matizar su significado: marcar prioridades, indicar búsquedas de información…

Vista diaria.jpg

Por último, la migración de tareas. Consiste en “pasar a limpio” al mes siguiente aquello que no has podido terminar.

 

Colecciones

Supongamos que, como hemos visto en la foto anterior, tienes un viaje pendiente, con todo lo que ello conlleva: listas de equipaje, planificar actividades, recordar horarios de transporte… No es algo que suelas anotar el mismo día de salida, ni que se haga todo de una vez, sino poco a poco.

Colecciones 1.jpg

Para ese tipo de casos (fiestas, proyectos, viajes y muchísimos casos más) se usan las colecciones, donde poco a poco puedes completar esas tareas. Es como tener una agenda dentro de la agenda.

Colecciones 2.jpg

Yo uso toda clase de colecciones para…

  • Llevar un seguimiento de artículos que he comprado online.
  • Tener a mano las direcciones de mis amigos por correspondencia.
  • Ver qué libros he leído y cuáles tengo especial interés en empezar.
  • Saber qué textos he trabajado con cada uno de mis alumnos. Así no me repito nunca.
  • Anotar mis principales gastos e ingresos.
  • Apuntar frases motivadoras.
  • Comprobar mi evolución en el gimnasio. Cuando amento las pesas, lo anoto. Cuando corro una distancia mayor, lo anoto. No existe mejor motivación.

Recuerda anotar en el índice en qué página tienes las colecciones, para poder acceder a ellas rápidamente.

indice.png

¿Y tú, qué?

Yo uso este sistema con ligeras modificaciones que van más allá de cambiar los símbolos.

Me gusta tener una vista mensual más clásica, donde pueda anotar más cosas que en esa escueta línea que te deja el sistema original. Además, como complemento la escritura con el uso de sellos pequeños, ahorro mucho espacio.

Prefiero el uso de una vista semanal; mi trabajo exige que mi tiempo se divida en semanas, del mismo modo que las palabras se dividen en sílabas. Y si en alguna ocasión necesito más espacio en la celdilla, continúo escribiendo en la página siguiente sin problema. Además, cada semana me diseño una vista semanal diferente, aún estoy experimentando cuál es la que mejor de adapta a mí.

Me gusta anotar en una esquina la temperatura máxima y la mínima del día, así como un icono que muestre si ha hecho sol o ha llovido. Es una costumbre que arrastro desde que una vez, en la Universidad, nevó en la cuidad donde estudiaba, por primera vez en décadas. Pensaba que era una de las pocas personas en hacerlo, pero resulta que es una práctica muy generalizada no sólo entre los usuarios del Bullet Journal, sino entre los adictos a la planificación en general.

Por supuesto, no me limito a usar papel y bolígrafo. Me gusta decorar en mis ratos libres la agenda con pegatinas, experimentar nuevas caligrafías, probar composiciones diferentes, usar bolígrafos de colores, washi tape, sellos y toda clase de recursos.

Vista diaria decorada.jpg

Esto no acaba aquí…

De hecho, no ha hecho más que empezar. Con un Bullet Journal puedes hacer, literalmente, lo que quieras. Titula los meses y días de la semana en alguna lengua que estés estudiando, o sustitúyelos por iconos.  Garabatea en una hoja en blanco, o bien haz un dibujo esmerado.  En las comunidades de internet relacionadas con Bullet Journal se publican retos periódicamente para darle un nuevo uso a esta herramienta.

 

Otras páginas en español relacionadas con el Bullet Journal:

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4 comentarios en “Primeros pasos para el Bullet Journal

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